¡Para nada! En Arteterapia no importa el resultado estético, , sino el proceso que vivís mientras creás. No es necesario saber dibujar ya que no se evalúa la producción ni se busca “hacer algo lindo”. Lo valioso es lo que emerge de vos: las emociones, las imágenes, las sensaciones, las palabras que quizás no salían antes… todo eso que aparece cuando te permitís estar presente con lo que sentís.
Solo si lo deseás. El Arteterapia permite expresarse más allá de la palabra. Cada persona elige cuánto compartir, cuándo y de qué manera. El respeto por los tiempos personales es central.
El Arteterapia es una disciplina de acompañamiento terapéutico que trabaja con el proceso creativo como vía de expresión, autoconocimiento y regulación emocional. No reemplaza otros tratamientos médicos o psicológicos cuando son necesarios, pero puede complementarlos de manera muy valiosa.
El Arteterapia puede acompañar:
Un taller artístico se centra en aprender técnicas o producir obras, mientras que el Arteterapia se centra en la persona, el proceso y el sentido emocional y simbólico de lo que se crea.
Cada sesión es distinta. Puede incluir propuestas creativas, momentos de reflexión, trabajo corporal y espacio de palabra. Todo se adapta a la persona, al momento y a la necesidad del proceso.
Algunas personas realizan encuentros puntuales y otras procesos más continuos. No hay un tiempo estándar. La duración se conversa y se ajusta según cada necesidad.
El Arteterapia está dirigido a personas de todas las edades y géneros.
Algunas propuestas específicas, como los círculos de mujeres, sí están pensadas para un público particular.
El encuadre está pensado para sostener emocionalmente el proceso. Nada se fuerza y siempre se prioriza el cuidado, la contención y la regulación.